Carreras de caballos y burros

Durante la segunda quincena de agosto, tienen lugar al nuestro municipio las Fiestas Mayores. Entre los diferentes actos que se programan, destacan las tradicionales carreras de caballos y de burros, las cuales diferencian nuestra celebración del resto de pueblos del entorno. Estas carreras (o “corridas”, nombre con el que popularmente son conocidas en la Sénia) datan de tiempos inmemoriales, solo hace falta hablar con las personas de más edad del municipio para darse cuenta de esta realidad, ya que todos ellos recuerdan haber disfrutado siempre de las carreras e, incluso, haber escuchado hablar a sus padres y abuelos sobre ellas. A pesar de todo, de esta tradición no nos queda ningún documento gráfico referente a sus inicios, pero con toda certeza, proviene de principios del siglo pasado.

Actualmente, las carreras tienen lugar dos veces al año: durante la semana de Fiestas Mayores y, desde el 2013, también durante el fin de semana de la Feria Gastronómica.

Esta afición por las “corridas de caballos y de burros” tiene origen en la disponibilidad de caballos, machos y burros que en aquellos tiempos había debido a los oficios de labrador y al de acarreador, oficios que representaban la ocupación mayoritaria de la gente de la Sénia. De esta manera, nuestros abuelos nos cuentan que durante su niñez ya eran espectadores de interesantes carreras entre los aficionados locales, los cuales, labradores la mayoría, sacaban durante los días de competición sus animales de trabajo para fruir de la fiesta. Así, a principios del siglo XX las “corridas” eran siempre multitudinarias, y tanto participaban burros, como machos o caballos, y siempre se ha considerado una auténtica fiesta, esperada durante todo un año por todo el pueblo, y también por la gente de los pueblos vecinos, atraídos por el espectáculo que suponían.

En referencia a la evolución que han sufrido las carreras, cabe decir que, la ubicación, ha sido la principal. Éstas empezaron haciéndose al paseo de la Clotada, ubicación que es mantuvo hasta principios de los años setenta. Hasta 1982, se corrió en Las Casetas (actual calle Sancho de Aragón), y los dos años posteriores (1983 y 1984) se corrió en la zona dels Domenges. El penúltimo lugar donde se han celebrado las carreras de caballos fue en el hipódromo de la Ermiteta, que se mantuvo en funcionamiento hasta el año 2000, ya que al año siguiente, el 2001, se estrenó el hipódromo del Pla de Roquillo, donde se corren actualmente.

Por otro lado, estas “corridas” también han evolucionado en cuanto a los animales que participan. Actualmente, las cuadras intervienen con auténticos pura-sangre inglés y árabes, caballos procedentes de los hipódromos más importantes del estado español. Por lo tanto, es tanta la importancia del acontecimiento que, durante los días de carreras, se reúnen en la Sénia destacadísimas figures de la hípica del estado español, tanto por lo que se refiere a los jinetes, como a cuidadores y propietarios de caballos. Así mismo, todos los senienses y visitantes tienen la posibilidad de admirar y disfrutar del espectáculo que proporcionan las “corridas” donde participan los mejores caballos de España.

Añadir que la parte divertida del acto, la proporcionan las “corridas de burros” que, des de hace unos años se vuelven a celebrar una vez terminadas las de caballos. Diversas collas de jóvenes locales ponen a prueba sus dotes encima de este animal y en muchas ocasiones los jinetes terminan en el suelo…

Por último, debemos destacar que la celebración de las carreras es única a nivel comarcal, y a nivel provincial solo existe un acto de estas características en Vila-seca, por lo que actualmente, las carreras de caballos de la Sénia están declaradas Fiesta Popular y Tradicional de Interés Comarcal. Así mismo, la afluencia de público ha ido en aumento año tras año, motivo por el que el Ayuntamiento pone al alcance de la población y visitantes, un servicio de mini-bus y así evitar atascos y falta de aparcamiento enfrente del hipódromo.