Cumpliendo el voto hecho por el pueblo a raíz de la plaga de langosta que asoló la comarca en la segunda mitad del siglo XVII, se designó a San Gregorio, antiguo obispo de Òstia, copatrón de la Sénia.

El día del santo es el 9 de mayo, jornada durante la cual se celebraban diversos actos festivos destacando la bendición del término municipal i la procesión acompañada de dulzaina y tamboril que marcaba los pasos de baile de la danza típica de la Sénia.

Actualmente, la fiesta se celebra el lunes más cercano al día 9 y, desde hace más de treinta años, el ayuntamiento organiza una comida popular en la que se ofrecen las dos muestras gastronómicas más típicas del municipio: la olla de “recapte” y el “pastisset”, recordando el reparto de comida que se hacía entre los pobres y mendigos en tiempos pasados.